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En este modelo, el contratista cotiza cada concepto de obra de los presupuestos de obra mediante un catálogo de partidas con cantidades estimadas y precios unitarios. El costo final depende de las cantidades realmente ejecutadas, verificadas en obra. Es un esquema equilibrado: permite control técnico y financiero, facilita ajustes durante la ejecución de la construcción y obra civil y distribuye el riesgo entre ambas partes. Sin embargo, exige mediciones precisas, supervisión constante y claridad absoluta en el catálogo y las especificaciones

Aquí el cliente paga únicamente los costos reales de la obra más un porcentaje o cuota fija por concepto de administración de su construcción y obra civil. El contratista actúa como gestor técnico y operativo, pero no asume riesgos financieros significativos. El cliente mantiene un alto nivel de control sobre decisiones, compras y modificaciones. Es un modelo flexible, transparente y adecuado para proyecto ejecutivo predefinido donde el alcance puede evolucionar, aunque requiere mayor involucramiento del cliente y no garantiza un costo final fijo.

En este esquema, el contratista asume la responsabilidad total del proyecto desde el diseño del proyecto ejecutivo (cuando aplica), presupuestos de obra más la construcción y obra civil hasta la entrega final completamente funcional. El cliente recibe la obra terminada, lista para operar, sin involucrarse en la gestión diaria. El contratista fija un precio global y se compromete a cumplir con el alcance, la calidad y el plazo establecidos. Este tipo de contrato es ideal cuando el cliente busca certidumbre en costos y tiempos, aunque suele implicar un precio más alto debido al riesgo que asume el contratista.

En este esquema, el contratista se compromete a ejecutar toda la obra por un monto fijo y cerrado, basado en un proyecto completamente definido. A diferencia del “llave en mano”, aquí el cliente suele proporcionar el proyecto ejecutivo y las especificaciones, mientras que el contratista únicamente construye conforme a lo establecido. El precio no cambia salvo que el cliente solicite modificaciones formales al alcance. Esto da certidumbre económica, pero exige que el proyecto esté perfectamente detallado desde el inicio.
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